
Estudie Diseño Gráfico Digital en la Escuela Nacional de Artes Gráficas, en 2020 curse el diplomado “Casa Ilustración: Narrativa de las Imágenes” en la UNAM y en 2024 el Ciclo de profesionalización en Ilustración “La piedra en el estanque” con el estudio Lapis. Como ilustradora he colaborado con el periódico El País y las organizaciones Médicos sin fronteras, Casa Gallina y La Sandía Digital. Mi trabajo quedó seleccionado finalista en la tercera bienal de ilustración de Pictoline en 2022, en 2023 fui beneficiaria de la beca “Jóvenes Creadores” del Sistema de apoyos a la creación y proyectos culturales, en la especialidad de Narrativa Gráfica y en 2024 fui seleccionada finalista en el primer Bologna Portfolio Award.


Mis palabras clave para crear las imágenes fueron: Nostalgia, melancolía, duelo y cotidianidad. Esto sumado a que me pareció importante retratar la estrecha relación de los personajes con su entorno y la sensación de estar fuera del tiempo, como una serie de fotografías antiguas.






Mi trabajo se nutre de la introspección, el compartir con otras personas que miran el mundo como yo y la curiosidad que siento por los detalles pequeños del día a día.
Paso más tiempo pensando y mirando cosas que dibujando, pero una cosa no existiría sin la otra. Siempre empiezo caminando y escuchando música, me gusta usar los audífonos como un filtro para observar la ciudad porque le dan otra dimensión a las cosas. Voy recolectando las ideas en las notas de mi celular conforme van surgiendo y ahí las dejo madurar a su ritmo. Es como plantar un jardín, para crear cosas hay que aprender a tener paciencia.