Anamaría Gutiérrez
Colombia
Llamadas de Amsterdam
Esta vez, les traemos una artista colombiana –nació en Barranquilla en 1973– que vivió varios años en los Estados Unidos, donde se formó con artistas de diversas nacionalidades latinoamericanas. Se ha interesado siempre en los límites que rodean a los seres humanos, desde los físicos hasta los imaginarios, y en la dificultad de llevar adelante cualquier posibilidad de diálogo verdadero. Ya de regreso en Bogotá, se dedicó a trabajar con material que encontraba en las calles, combinándolo hábilmente con técnicas muy específicas como el grabado. La obra que presentamos aquí forma parte de sus últimos trabajos, una serie que fue presentada en una de las exposiciones paralelas a la Bienal de Venecia.
Su trabajo

¿Por qué esta obra –“Lo que no fue dicho”– para el libro de Villoro? Porque se trata de una propuesta artística que habla del paso del tiempo y la memoria. Forma parte de una serie de piezas en porcelana fría que parecen hojas de papel. Algunas son lisas, rayadas o cuadriculadas, con palabras o sin ellas. Y es la primera vez que el espectador puede leer e identificarse con algunos mensajes, que hacen parte del pasado, el presente que se puede escribir y las ilusiones del futuro. Cada pieza delicada, ligera y frágil, funciona por sí sola; pero al unirlas se transforman en una gran instalación. Como resultado se construye un mapa de recuerdos perdidos propiciando un enfrentamiento con la existencia, pero al mismo tiempo invitando al espectador a participar en ella.En este caso, la frase elegida por la autora es: Querer es esperar. ¿Es eso lo que hace Juan Jesús?

Libro asociado...
Llamadas de Ámsterdam
Las vicisitudes del amor, del encuentro y el desencuentro, desplegadas con sencillez y profundidad en estas breves páginas. Los vínculos románticos no son lineales, y Juan Villoro logra trasportarnos al interior del amor de dos amantes que se acercan y se alejan a través de la vida para finalmente crear un espacio imaginario en el que el encuentro es posible en su propia medida.
Juan Jesús es un joven que busca convertirse en artista contra el pronóstico que le impone la realidad. Es la parte débil de la relación, a quien la ruptura lo desarma, pero es también la parte creativa, la que impulsa el reencuentro posible para reconfigurar las deudas del pasado.
Nuria es una joven fuerte, quien toma las decisiones y parece guardar las riendas de su destino. Pero está atada a ser hija, en un vínculo filial que la envuelve y la somete, mostrando aristas de misterio que acompañarán la lectura hasta el final.
El amor entre ambos personajes atraviesa el tiempo y el espacio, a veces real, a veces imaginado. Las demandas de futuro se entremezclan con la nostalgia de un pasado que no volverá, pero al que se aferran. Y en el medio de esta…

