Su última novela, recién publicada, transcurre en el año 5540 del calendario Andino y narra la historia de Noa, que decide escaparse de Guayaquil junto a su amiga Nicole para asistir a Ruido Solar, un festival popular al pie de los Andes. Para Noa ésta será la primera parada antes de reencontrarse con su padre, que la abandonó cuando era una niña y que habita en los Bosques Altos, donde se esconden los desaparecidos, aquellos que alguna vez subieron al Ruido y nunca regresaron. Chamanes eléctricos en la fiesta del sol es un viaje místico al corazón primitivo de la música y la danza, la búsqueda de un padre y de un sentido de pertenencia.