Marcado por una historia cultural rica y compleja y por uno de los territorios más
biodiversos del planeta, este país sufre, también, las consecuencias de políticas erráticas y
voraces intereses corporativos. “Ahora hay un orgullo por nombrarse indígena que antes
no existía” –explica Colanzi– “. Eso ha sido algo histórico, fundamental para cambiar la
cara del país, pero habría que pensar la economía sin que implique depredar el Amazonas.
Los bosques de Bolivia arden cada año de manera descontrolada desde 2019, y esta
situación es consecuencia directa de la expansión de la frontera agrícola, que amenaza no
solo la vida de animales y plantas sino también la de pueblos indígenas que han vivido por
mucho tiempo en estos bosques.”
La selva juega un papel central en los textos de la autora, tal vez porque ofrece un espacio
ideal para “desfamiliarizar lo real” y trabajar en esa zona de cruce entre el realismo y el
horror o lo fantástico que tanto le interesa. “Bolivia es un país fascinante desde lo
literario: siempre parece estar a punto del colapso, por una razón o la otra, pero suele
encontrar una salida de último minuto. Es un país de múltiples culturas y temporalidades
que se superponen, lo que le da un aire de viejo y de joven al mismo tiempo. Bolivia es
una especie de paradoja que estimula la imaginación.”
www.opinion.com.bo/articulo/revista-asi/liliana-colanzi-escritoras-han-sido-olvidadas-silenciadas/20221216202041891097.html