“Colanzi construye imágenes potentes que están siempre al servicio del avance de la
trama. Su estilo es sencillo, de frase escasamente alambicada y, por lo tanto, precisa. Es
admirable su capacidad para transmitir lo que desea en cada momento: retratar a un
personaje, describir un ambiente, exponer una idea. El tono y la cadencia de su prosa
están cuidados hasta el extremo.” – Tania Padilla Aguilera (Cuadernos
Hispanomaericanos)
“Los cuentos de Liliana Colanzi destilan una extraña belleza. La escritora
boliviana disemina los puntos de vista como si en cada narración captara el instante en
que se forma la materia, el espacio y el tiempo, y logra algo que la distingue: un
mestizaje excepcional entre lo fantástico, el realismo y una ciencia ficción
latinoamericana.” – Silvina Friera (Página/12)
“Esa búsqueda de los otros y la inclinación a recorrer las galerías de lo imaginario son las
señas de identidad de este libro que parece alinearse con la tradición del relato fantástico
hispanomericano. Las supersticiones indígenas, las creencias populares, las leyendas
ancestrales, reviven en la escritura de Colanzi como antaño en Asturias o Arguedas. […] El
relato que da nombre al volumen nos lleva a los desiertos de Marte, como las ficciones de
Ray Bradbury, en una suerte de pesadilla que resume una desesperanzada visión del
futuro. Sorprenden la variedad de los tonos, la pericia técnica y la seguridad narrativa al
servicio de una prosa eficaz, a veces poética, y otras oral, pero siempre seductora.” –
Arturo García Ramos (ABC Cultural)