Claudel Estrella
México
Glaxo
Estudie Diseño Gráfico Digital en la Escuela Nacional de Artes Gráficas, en 2020 curse el diplomado “Casa Ilustración: Narrativa de las Imágenes” en la UNAM y en 2024 el Ciclo de profesionalización en Ilustración “La piedra en el estanque” con el estudio Lapis. Como ilustradora he colaborado con el periódico El País y las organizaciones Médicos sin fronteras, Casa Gallina y La Sandía Digital. Mi trabajo quedó seleccionado finalista en la tercera bienal de ilustración de Pictoline en 2022, en 2023 fui beneficiaria de la beca “Jóvenes Creadores” del Sistema de apoyos a la creación y proyectos culturales, en la especialidad de Narrativa Gráfica y en 2024 fui seleccionada finalista en el primer Bologna Portfolio Award.
Glaxo

Mis palabras clave para crear las imágenes fueron: Nostalgia, melancolía, duelo y cotidianidad. Esto sumado a que me pareció importante retratar la estrecha relación de los personajes con su entorno y la sensación de estar fuera del tiempo, como una serie de fotografías antiguas.
Trabajo Personal

Mi trabajo se nutre de la introspección, el compartir con otras personas que miran el mundo como yo y la curiosidad que siento por los detalles pequeños del día a día.
Paso más tiempo pensando y mirando cosas que dibujando, pero una cosa no existiría sin la otra. Siempre empiezo caminando y escuchando música, me gusta usar los audífonos como un filtro para observar la ciudad porque le dan otra dimensión a las cosas. Voy recolectando las ideas en las notas de mi celular conforme van surgiendo y ahí las dejo madurar a su ritmo. Es como plantar un jardín, para crear cosas hay que aprender a tener paciencia.
Libro asociado...
Glaxo
Hay algo de costumbrismo en la novela Glaxo, del argentino Hernán Ronsino. A él, por supuesto, la caracterización no le gusta, pero eso no quita que si en una historia aparecen un Gordini y un peluquero a domicilio uno no tenga derecho, al menos, de llamarla “neocostumbrista”.
Más allá de las calificaciones genéricas, hablamos de una verdadera joyita de la nueva narrativa del país sudamericano. Una historia que parece pequeña, narrada con cierta torpeza vertiginosa y con frases cortadas que podrían semejar versos escritos en forma furibunda en una servilleta de papel. Pero, como en muchas otras cosas de la vida, las apariencias engañan en torno a esta novela: la historia pequeña se agranda con el transcurrir de las páginas y lo que parecía una prosa casual se vuelve sustanciosa, turbadora.
“Me interesa mucho más el trabajo con el lenguaje que el hecho de transmitir un modo o una costumbre”, dice Ronsino, nacido en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, en 1975. Y la intención queda muy a la vista en esta novela, que se expresa mediante un discurso preciso, algo cortado, ligado por medio de palabras que se repiten en cada capítulo sucesivo y en el que el joven escritor…







